Tras la clase del jueves, llegó el
momento de exponer nuestra actividad ante la clase. Momento decisivo donde los
haya, ya que a raíz de la conclusión de la profesora ante lo que planteásemos nos
daríamos cuenta si íbamos bien encaminadas o no. Después de que todos los
grupos presentasen al resto sus actividades, y también mientras las
presentaban, la profesora hacía hincapié en pequeños o grandes aspectos a
mejorar. Tal y como estamos tratando en la asignatura de comunicación, la
imagen tiene una gran influencia en todos nosotros, pero sobre todo en los
niños, desde muy temprana edad. Todo lo que perciben visualmente tanto en sus
casas, como en los colegios o a través de los medios, pueden crear en ellos una
realidad ficticia o paralela. De ser así las consecuencias a la larga serán cada
vez más notables, y se formarían seres ajustados a la sociedad, sin opinión
crítica. A los niños hay que enseñarles desde muy pequeños, es decir, nuestra
labor como maestras es en parte desarrollar en ellos una opinión crítica, pero
sin hacerles dudar de todo lo que se les presente de la realidad. No podemos
hacer que estén en duda continuamente, pero sí que se interesen por saber más y
por mejorar con el tiempo, sin quedarse estancados en lo que la sociedad quiera
convertirles de acuerdo a unos roles.
Quiero destacar también la labor de
nuestra profesora, que, de verdad, me quedé alucinada con la cantidad de cosas
que nos explicó sobre nuestras actividades. Me quedé alucinada en el sentido de
que se nota muchísimo la experiencia acumulada en el ámbito de la educación,
cosa que se hizo ver en sus aportaciones en forma de consejos sobre nuestras
actividades. Es magnífico ver a una persona tan implicada, y tan coherente con
todos los aspectos de la educación. Una cosa más que sentí o pensé el otro día
fue en todas aquellas personas que subestiman o infravaloran la carrera de
magisterio en general. Ni se imaginan el cuidado, atención y trabajo que
supone, pero ¿qué ocurre? Que me gusta tanto lo que estudio que no me supone
ningún esfuerzo, esa es la diferencia. Lo de subestimar esta carrera lo digo
por el hecho de que plantear una actividad tan sencilla, ligada a un cuento súper
infantil parecía pan comido, pero no fue así. Me di cuenta de que en realidad
no habíamos planteado una actividad, sino dos o tres actividades en una. Eso no
puede suceder en un aula de infantil con niños de verdad, hay que tener muy
claro lo que se va a hacer, pero sobre todo lo que se quiere lograr con la
actividad. De no ser así, la evaluación puede llegar a complicarse.
Volviendo un poco a la influencia de
la imagen en el niño, me llamó la atención lo que dijo la profesora sobre usar
números con manos y piernas. El hecho de usar estos dibujos podría dificultar
muchísimo la asimilación de los contenidos, y la atención se perdería con gran
facilidad. Está claro que hay que ser muy riguroso con todo lo que les
mostramos, porque queremos formar personas críticas, pero con unos valores
claros, que al fin y al cabo es lo más importante.
Esta vez me gustaría terminar de una
manera más literaria, con una cita de Juan Bosco que dice así:
‘’Para ejercer una influencia benéfica
entre los niños, es indispensable participar de sus alegrías.’’

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